Cultivo de verduras

Nuestras verduras BIO crecen en plena naturaleza

El cultivo orgánico y biológico conlleva mucho trabajo adicional

Los insecticidas químicos y sintéticos están prohibidos.

Las malas hierbas se eliminan de forma tradicional, con instrumentos mecánicos e incluso a mano. Una plantación acertada nos permite proteger las plantas útiles de los parásitos. Por ejemplo, cultivamos plantas en los lindes del campo, que atraen a los escarabajos fuera de los cultivos.

Para evitar la podredumbre de las hojas y tubérculos, aplicamos polvo de piedras. Así fortalecemos la planta y fijamos la humedad. No utilizar fertilizantes artificiales nos obliga a veces a sacrificar cantidad por calidad. Es el caso de las espinacas; cosechamos menos, pero con un bajo contenido de nitrato.

Nuestras zanahorias se cultivan a "viento abierto". Es decir, el viento actúa sobre las filas barriéndolas de hongos y parásitos de forma natural.